Un video estremecedor muestra el éxodo de familias afganas a través del desierto

Occidente se conmovió con la dramática huida de afganos por el aeropuerto de Kabul en enormes aviones de Estados Unidos y sus aliados. Pero lo que no se vio hasta ahora en este sector del globo es el otro éxodo, más grande aún, a través del desierto hacia Irán y Pakistán.

Un video, subido a las redes en árabe por Muslim Shirzad y publicado por el diario israelí Ynet, muestra el drama de miles de familias afganas caminando a través de la zona desértica del oeste y sur del país para tratar de llegar a los países vecinos.

La gran mayoría de ellos tiene la ilusión de ingresar a Turquía, que se halla a unos 1.600 kilómetros de distancia, para alcanzar finalmente alguno de los países europeos.

Refugiados afganos frente a la embajada alemana en la capital de Irán, Teherán. Foto Reuter

Refugiados afganos frente a la embajada alemana en la capital de Irán, Teherán. Foto Reuter

El costo es alto. Deben atravesar una de las regiones más áridas e inclementes, formada por arenas interminables en donde sólo sobresalen pequeñas colinas de 30 metros de altura, con espacios de roca y arcilla.

Las rutas

Afganistán es un país sin salida al mar, cuya frontera se divide con seis países. La única manera que los afganos tienen de escapar del régimen talibán es cruzar alguna de esas líneas divisorias.

Las de Irán y Pakistán son las más convenientes porque de ahí pueden saltar a Turquía.

Los afganos con mayor poder adquisitivo o con contactos en el exterior fueron evacuados por los estadounidenses o europeos desde el aeropuerto de Kabul.

Familias afganas que lograron llegar a Irán esperan para poder seguir su viaje a Turquía. Foto Reuters

Familias afganas que lograron llegar a Irán esperan para poder seguir su viaje a Turquía. Foto Reuters

Pero los más pobres huyen por donde pueden. El video muestra justamente una de las largas caravanas de afganos sin recursos que tuvieron que atravesar la provincia de Nimruz, en el sur oeste, donde sólo hay montañas y desierto.

La travesía

“Estas son las personas más pobres, porque hay otras formas que implican caminar menos, pero cuestan más dinero“, contó un refugiado al diario británico Daily Mail.

Miles de afganos esperan cruzar la frontera con Pakistán. Foto EFE

Miles de afganos esperan cruzar la frontera con Pakistán. Foto EFE

También relató que para poder hacer el trayecto tuvieorn que arreglar con contrabandistas iraníes que les facilitaban el cruce de frontera.

“Después de más de cuatro horas de caminata, llegamos al valle y esperamos a que oscureciera. A las diez de la noche llegaron los iraníes y nos pidieron un código, una palabra clave, que nos habían dado”, cuenta.

“Nos dividieron en grupos, cada grupo con un guía. Había miles de personas, era un caos: mujeres embarazadas, bebés, hombres mayores”, dice el refugiados. Y remata: “Todavía me resuena el llanto de los bebés en la montaña”.

Si bien la huida masiva comenzó un tiempo antes de que los talibanes retomaran el poder en Afganistán, se aceleró tras el atentado en el aeropuerto de Kabul que dejó más de 180 muertos.

Pakistán es el país fronterizo más afectado por el flujo de refugiados afganos. El cruce de Spin Boldak-Chaman tuvo “una afluencia sin precedentes” después del atentado en el aeropuerto de Kabul, según las autoridades paquistaníes.

En los días posteriores cruzaron su frontera cerca de 6.000 afganos por día. Pero entre este miércoles y jueves fueron más de 20.000, lo que demuestra cómo está creciendo la desesperación de los afganos por salir cuanto antes de su país.

Pakistán ya alberga a 2.200.000 afganos. Sin embargo, las Naciones Unidas estiman que para finales de este año llegará otro medio millón de afganos.

El gobierno paquistaní cerró oficialmente las fronteras. Pese a ello, los traficantes de personas logran burlar la vigilancia y hacen ingresar a las familias afganas por diferentes puntos poco sin control militar.

Lo mismo sucede en Irán, que recibió a 780.000 afganos. Para poder atender tanta demanda tuvieorn que instalar carpas de emergencia en tres provincias fronterizas.