“Todo el mundo debería comprar un fusil”: Jair Bolsonaro vuelve a desafiar a sus adversarios

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acentuó este viernes su ya conocido discurso armamentista y afirmó para un grupo de simpatizantes en la capital brasileña que todo el mundo debería comprar un fusil para que evitar ser esclavizado.

“Todo el mundo tiene que comprar un fusil ¡caramba! El pueblo armado jamás será esclavizado. Yo sé que cuesta caro. Un idiota dice: ‘Ah, lo que hay que comprar es fríjol’, si no quiere no compre el fusil, pero no venga a perturbar a quien quiere comprarlo”, declaró Bolsonaro a su salida del residencial Palacio da Alvorada, en Brasilia.

El ex capitán de la reserva del Ejército y nostálgico de la dictadura militar que gobernó al país entre 1964 y 1985 recordó que los cazadores, tiradores y coleccionistas con registro “pueden comprar un fusil”, pero los hacendados no pueden hacerlo si no forman parte de ese grupo.

En su estilo directo y polémico, les habló a quienes dicen que prefieren comprar “porotos” antes que armas. “Si no quieres comprar fusiles por favor no ‘hinches las pelotas’ de quien quiere comprarlos”, lanzó.

Un acto de seguidores de Jair Bolsonaro a favor de la libre portación de armas en Brasilia, en junio pasado. Foto: EFE

Un acto de seguidores de Jair Bolsonaro a favor de la libre portación de armas en Brasilia, en junio pasado. Foto: EFE

El líder de ultraderecha defendió desde la campaña presidencial de 2018 y tras su llegada al poder el acceso a las armas de fuego para la población argumentando los altos índices de criminalidad urbana y rural, con constantes casos de robos seguidos de homicidio.

Críticas y controversia

Poco después el ex ministro de Defensa, Raúl Jungmann del gobierno de Michel Temer (2016-2018), criticó las declaraciones del mandatario.

“Más fusiles es más tragedia, es más sufrimiento, es más conflicto y no cabe al presidente de la República incentivar el consumo de armas y, sobre todo, de armas pesadas, por el dolor que esto representa para brasileños y brasileñas”, opinó.

A su vez, el especialista en Seguridad Pública Rafael Alcadipani sostuvo que “la liberación de fusiles sólo les sirve a los criminales que asaltan bancos”.

“Bolsonaro demuestra que no tiene noción de lo que es relevante para la seguridad publica y demuestra desprecio por la vida de los brasileños”, puntualizó el investigador de la Fundación Getulio Vargas.

Jair Bolsonaro con los titulares de las Fuerzas Armadas, días atrás. El presidente de Brasil es un nostálgico de la dictadura. Foto: AFP

Jair Bolsonaro con los titulares de las Fuerzas Armadas, días atrás. El presidente de Brasil es un nostálgico de la dictadura. Foto: AFP

Flexibilizaciones y más armas en la calle

En julio, el mandatario eliminó el impuesto de 150% que tenían que pagar los exportadores brasileños que venden armas de fuego a países de Centro y Sudamérica.

Otra medida que buscaba eliminar los tributos para la importación de revólveres y pistolas fue suspendido por la Corte Suprema a mediados de abril de este año, junto con otros decretos dictados por Bolsonaro que facilitaban la compra y uso de armas en Brasil.

La flexibilización del porte y la posesión de armas es una de las promesas de campaña del mandatario, quien tiene como modelo armamentístico el de Estados Unidos.

El número de armas de fuego nuevas registradas en Brasil prácticamente se duplicó en 2020, al pasar de 94.416 en 2019 a 186.071 el año pasado, según datos del Fórum Brasileño de Seguridad Pública. Esto significa un aumento del 97,1%.

En total, el año pasado había más de 2 millones de armas de fuego particulares activas en Brasil, incluyendo las categorías de cazadores, coleccionistas, tiradores deportivos, y las particulares de policías y demás profesionales de seguridad pública y militares del Ejército.

“No quiero dar un golpe”

“Algunos dicen que quiero dar un golpe, son unos idiotas, porque yo ya soy presidente”, lanzó el mandatario frente a sus seguidores en Brasilia.

“No queremos ruptura (institucional), nuestra lealtad es con el pueblo”, agregó.

Con esas palabras, rebatió a los líderes opositores que esta semana lo acusaron de convocar a manifestaciones el próximo 7 de septiembre contra el Supremo Tribunal Federal, con el propósito de alentar un clima inestabilidad política e institucional.

Bolsonaro reiteró este viernes que participará en los actos por el Día de la Independencia, que se realizarán en Brasilia, por la mañana, y San Pablo por la tarde.

Activistas de extrema derecha que convocan a esas manifestaciones están incitando a invadir el Congreso, cerrar el Supremo Tribunal Federal y crear una Corte Militar Constitucional, informó el portal de noticias Metropoles, que tuvo acceso a las comunicaciones de esos grupos en las redes sociales.

“Nuestra gente no va a las calles a depredar el patrimonio público ni lanza piedras contra la policía, ni invade nada”, defendió el jefe de Estado.

Fuente: EFE y ANSA

CB