Teorías conspirativas en Estado Unidos: supremacistas blancos arrepentidos buscan empatía, hacen yoga y van a terapia

Ceally Smith pasó un año sumergida en todo lo relacionado con QAnon, dedicando cada vez más tiempo a investigar y hablar de esa teoría conspirativa online. Finalmente se obsesionó y quiso salir.

Rompió con el novio que la reclutó para el movimiento, se retiró seis meses de las redes sociales y recurrió a la terapia y a yoga.

“Me decía: no puedo vivir así. Soy una madre sola, que trabaja, va a la escuela y hace lo mejor para sus hijos”, dijo Smith, de 32 años, de Kansas City, Missouri. “Personalmente, no tenía el ancho de banda necesario para hacer eso y ocuparme de mis hijos. Aun cuando todo fuera cierto, simplemente no podía hacerlo más”.

Jacob Anthony Chansley, uno de los manifestantes que lideró el asalto al Congreso, con un cartel que dice: "Q me envió". Foto: AP

Jacob Anthony Chansley, uno de los manifestantes que lideró el asalto al Congreso, con un cartel que dice: “Q me envió”. Foto: AP

Más de una semana después de que Donald Trump abandonara la Casa Blanca, echando por tierra las esperanzas del grupo de que él desenmascarara una conspiración mundial, algunos adherentes a QAnon han inventado historias cada vez más retorcidas para mantener viva su fe. Pero otros, como Smith, están recurriendo a la terapia y a los grupos de apoyo online para hablar del daño que se produce cuando las creencias chocan con la realidad.

El misterioso señor Q

La teoría conspirativa de QAnon surgió en las carteleras de mensajes marginales de internet en 2017. Básicamente, el movimiento afirma que Trump está librando una batalla secreta contra el “Estado profundo” y una secta de poderosos pedófilos adoradores del diablo que dominan Hollywood, las grandes empresas, los medios de comunicación y el gobierno.

Lleva el nombre de Q, un participante de foros anónimo que, según los creyentes, tiene autorización gubernamental para acceder a información supersecreta y cuyas publicaciones se toman como predicciones sobre “el plan” y la “tormenta” y el “gran despertar” inminentes en los que el mal será derrotado.

No está claro exactamente cuántas personas creen en parte o en todo este relato, pero los partidarios del movimiento se hicieron oír en su apoyo a Trump y contribuyeron a impulsar a los insurrectos que invadieron el Capitolio de Estados Unidos este mes. QAnon también está creciendo en popularidad en el extranjero.

Ex creyentes entrevistados por The Associated Press comparan el proceso de dejar QAnon con el de dejar una adicción a las drogas. QAnon, dicen, ofrece explicaciones simples para un mundo complicado y crea una comunidad online que proporciona evasión e incluso amistad.

El entonces novio de Smith la introdujo en QAnon. Era lo único de lo que podía hablar, dice ella. Al principio ella era escéptica, pero se convenció tras la muerte del financista Jeffrey Epstein mientras estaba detenido en una cárcel federal por cargos de pedofilia. Los funcionarios desmintieron las teorías de que había sido asesinado, pero, para Smith y otros partidarios de QAnon, su suicidio mientras enfrentaba cargos de pederastia era demasiado difícil de aceptar.

Manifestantes de QAnon en Hollywood Boulevard. Foto: AFP

Manifestantes de QAnon en Hollywood Boulevard. Foto: AFP

Pronto, Smith pasaba más y más tiempo en sitios web marginales y en las redes sociales, leyendo y publicando sobre esta teoría conspirativa. Dice haber creído en el contenido de QAnon que no presentaba pruebas ni argumentos en contra, pero que era demasiado convincente.

“Como sociedad tenemos que empezar a enseñar a nuestros hijos a preguntar: ¿De dónde viene esta información? ¿Puedo confiar en ella?”, dijo. “Cualquiera puede cortar y pegar cualquier cosa”.

Después de un año, Smith quiso salirse, asfixiada por oscuras profecías que ocupaban cada vez más su tiempo, dejándola aterrorizada.

Su novio vio su decisión de abandonar QAnon como una traición. Ella dijo que ya no cree en la teoría y quiere compartir su historia con la esperanza de ayudar a otros.

“Yo también fui una de esas personas”, dijo sobre QAnon y su influencia. “Salí de allí porque quería sentirme mejor”.

Otro ex creyente, Jitarth Jadeja, creó un foro de Reddit llamado QAnon Casualties (Víctimas de QAnon) para ayudar a otros como él, así como a los familiares de las personas que siguen obsesionadas por la teoría. El número de miembros se ha duplicado en las últimas semanas hasta superar los 114.000. Se han tenido que añadir tres nuevos moderadores para dar abasto.

Un cartel de QAnon en una manifestación en Olympia, Washington. Foto: AP

Un cartel de QAnon en una manifestación en Olympia, Washington. Foto: AP

“Son nuestros amigos y nuestra familia”, dice Jadeja, de Sídney, Australia. “No se trata de quién tiene razón o quién está equivocado. Estoy aquí para predicar la empatía, para las personas normales, las personas buenas a las que este culto a la muerte les ha lavado el cerebro”.

¿Su consejo para los que huyen de QAnon? Salir de las redes sociales, respirar hondo y volcar esa energía y ese tiempo en internet en el voluntariado local.

Michael Frink es un ingeniero informático de Mississippi que ahora modera un canal de recuperación de QAnon en la plataforma de medios sociales Telegram. Dice que, aunque burlarse del grupo nunca ha sido tan popular en internet, eso solo conseguirá distanciar aún más a la gente.

Frink dijo que nunca creyó en la teoría de QAnon, pero que entiende a quienes lo hicieron.

“Creo que después de la toma de posesión muchos de ellos se dieron cuenta de que les habían tomado el pelo“, dijo. “Son seres humanos. Si tienes un ser querido que está en esto: asegúrate de que sepa que es amado”.

Los partidarios de QAnon son propensos a reaccionar de tres maneras conforme la realidad socava sus creencias, según Ziv Cohen, psiquiatra forense y experto en creencias extremistas de la Facultad de Medicina Weill Cornell de la Universidad de Cornell.

Aquellos que sólo incursionaron en la teoría conspirativa pueden encogerse de hombros y pasar a otra cosa, dijo Cohen. En el otro extremo, algunos creyentes militantes pueden migrar a grupos radicales antigubernamentales y planear delitos potencialmente violentos. De hecho, algunos creyentes de QAnon ya lo han hecho.

Un militante de QAnon en New Hampshire. Foto: AFP

Un militante de QAnon en New Hampshire. Foto: AFP

En el medio, dijo, están los muchos seguidores que buscaron a QAnon “para que los ayudara a encontrarle sentido al mundo, para que los ayudara a tener una sensación de control”. Es posible que estas personas simplemente reformulen el elástico relato de QAnon para que se adapte a la realidad, en lugar de enfrentarse a que las han engañado.

“No se trata de pensamiento crítico, de tener una hipótesis y usar datos para fundamentarla”, dijo Cohen sobre los creyentes de QAnon. “Tienen necesidad de esas creencias y, si les quitas eso, porque la tormenta no ocurrió, podrían simplemente correr el arco”.

Algunos dicen ahora que la derrota de Trump siempre fue parte del plan o que sigue siendo presidente en secreto o incluso que la toma de posesión de Joe Biden fue creada mediante efectos especiales o dobles de cuerpo. Insisten en que Trump prevalecerá y que figuras poderosas de la política, los negocios y los medios de comunicación serán juzgadas y posiblemente ejecutadas en televisión en directo, según recientes publicaciones en las redes sociales.

“Todos serán detenidos pronto. Información confirmada”, decía un post visto 130.000 veces esta semana en Great Awakening, un popular canal de QAnon en Telegram. “Desde el principio dije que ocurriría”.

Pero un tono diferente está surgiendo en los espacios creados para aquellos que ya no quieren seguir escuchando.

“Hola me llamo Joe”, escribió un hombre en un canal de recuperación de Q en Telegram. “Y soy un QAnónico en recuperación“.

Por David Klepper, Associated Press

Traducción: Elisa Carnelli

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