Murió Abdelaziz Bouteflika, el ex presidente argelino que estuvo dos décadas en el poder

El expresidente de Argelia Abdelaziz Bouteflika murió este viernes a los 84 años, víctima de una larga enfermedad que le impidió hablar y moverse en el último lustro, informó la presidencia de la República en un comunicado.

Bouteflika, que se unió a la lucha armada contra la independencia argelina de Francia siendo muy joven, dirigió el país entre 1999 y 2019, año en el que se vio obligado a dimitir a causa de las manifestaciones multitudinarias en su contra y la presión del Ejército.

Había asumido el cargo en 1999, apoyado por el Ejército. En 2005, mientras se encontraba en París, debió ser hospitalizado debido a una hemorragia gástrica. En 2013 sufrió un accidente cerebrovascular que le dejó importantes secuelas. A partir de entonces, las dudas sobre su capacidad de gobernar fueron en aumento.

“Yo soy Argelia entera, soy la encarnación del pueblo argelino”, decía Abdelaziz Bouteflika en 1999, cuando llegó al poder. Era un dirigente hiperactivo que recorría su país y el mundo, y un orador locuaz que se ganó rápidamente el apoyo popular.

Abdelaziz Bouteflika, junto al ex presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Foto Reuters

Abdelaziz Bouteflika, junto al ex presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Foto Reuters

Pero también era un gran conspirador político que se sirvió de las Fuerzas Armadas para sustentar su poder y mantenerse en el cargo durante dos décadas completas en la ex colonia francesa.

Nacido en la ciudad fronteriza marroquí de Oudja, hijo de una acomodada familia de Tlemcen, Bouteflika se adhirió en 1956, con 19 años, al Frente de Liberación Nacional (FLN) que luchaba contra Francia, entonces la potencia colonial.

Con la independencia del país, en 1962, se convirtió con apenas 25 años en ministro de Deportes y Turismo bajo la presidencia de Ahmed Ben Bella, un año antes de heredar la cartera de diplomacia, que mantuvo hasta 1979.

En 1965 apoyó el golpe de Estado de Huari Boumédiène, entonces ministro de Defensa, quien depuso a Ben Bella y asumió la jefatura del Estado. Bouteflika se posicionó como delfín de Boumédiène, pero a su muerte, en 1978, el Ejército lo apartó de la sucesión.

En 1981 fue acusado de corrupción y hallado culpable. En 1983 decidió huir e imponerse un “autoexilio” de varios años en los que vivió en diversos países del golfo Pérsico.

Al volver, se presentó como candidato a las elecciones presidenciales de abril de 1999, en las que ganó como único aspirante tras la retirada de sus seis adversarios ante eventuales fraudes.

En 2013, durante su hospitalización de 80 días en París, la oposición llamó en vano al Consejo Constitucional a aplicar el procedimiento de destitución.

Contra todo pronóstico, en 2014 encadenó un cuarto mandato. Desde entonces, Bouteflika apenas aparecía en público. Sin apoyo político ni social, renunció en abril de 2019.

LM