Con la pandemia al rojo vivo, Italia busca aprobar un millonario paquete de ayuda antes de que colapse el gobierno de Conte

Este martes, se registraron 14.242 contagiados y 616 muertos, por un total de 79.371. Mientras Italia está al borde de los 80 mil decesos, una absurda crisis política en esta situación más que dramática ha puesto al gobierno del primer ministro Giuseppe Conte, al borde de la renuncia. Y Walter Ricciardi, asesor del ministro de Salud, Roberto Speranza, conmovió a la opinión pública al declarar: “Si no adoptamos de inmediato una cuarentena “roja” en todo el país al menos por un mes, que reduzca rápidamente los contactos humanos, en febrero tendremos más de 95 mil muertos. No se puede seguir perdiendo tiempo con medias tintas”.

El dilema es que son muchos los perjudicados con la cuarentena. Un nuevo “lockdown” total agravaría ulteriormente el castigo que sufren sectores importantes de la vida italiana y que se quejan por los millones que distribuye el gobierno para ayudarlos, denunciándolos como insuficientes. Italia es el único país grande europeo que ha hecho una sola cuarentena nacional y prefiere un sistema mixto, intermedio, que no logra detener la nueva oleada de la pestilencia.

Plan de recuperación

La combinación de la crisis político-económica y el agravamiento de la pandemia, resulta una mezcla “maledetta”. Esta noche del martes 12 se encontraba reunido el Consejo de Ministros para aprobar el Plan de Recuperación de 172 páginas, a presentar ante la Unión Europea con las medidas concretas para gastos e inversiones financiados con subsidios y préstamos a Italia por 310 mil millones de euros.

CASOS
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MUERTES
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Fuente: Johns Hopkins
Chart: Flourish | Infografía: Clarín

Esos fondos están​ destinados a salvar a este país de la bancarrota y ponerlo de pie pese a la pandemia del coronavirus. Los italianos son los que más reciben de la Europa comunitaria, que dirige una operación financiera extraordinaria con el apoyo de todos, en primer lugar los organismos internacionales y el mundo de los negocios.

El ex primer ministro del partido Democrático de centroizquierda, Matteo Renzi, que se ha formado un partidito y reúne una buena cantidad de diputados y senadores ex PD, es el que ha tomado la iniciativa de asediar al gobierno del que forma parte, para cambiar los equilibrios y controlar mejor la gestión de la torta multimillonaria aumentando su poder.

El presidente de la República, Sergio Mattarella, exigió que los partidos de la alianza de centroizquierda primero aprueben la ley del Plan de Recuperación y después resuelvan la crisis evitando la catástrofe política que podría llevar a la renuncia del gobierno Conte y el llamado a elecciones anticipadas que seguramente ganará la centroderecha opositora, según todos los sondeos.

El ex primer ministro del partido Democrático de centroizquierda, Matteo Renzi. Foto: Reuters

El ex primer ministro del partido Democrático de centroizquierda, Matteo Renzi. Foto: Reuters

Los italianos observan estupefactos lo que ocurre mientras la pandemia se expande rápidamente otra vez en Europa. El gobierno y los gobernadores de las veinte regiones se reunirán esta semana para aprobar un aumento de las medidas restrictivas. Para evitar la cuarentena rígida, se usan indicadores sanitarios y se divide en tres niveles de riesgo las regiones; amarilla, anaranjada y roja. El objetivo es evitar en lo posible cerrarlo todo, que es lo que claman muchos científicos esgrimiendo curvas estadísticas, datos de contagiados y muertos, análisis de los otros países más afectados de Europa, como Gran Bretaña y Alemania, que han debido aplicar cuarentenas rígidas.

“Cerrar todos por un mes”

Walter Ricciardi, asesor del ministro de Salud Roberto Speranza es uno de los científicos más solicitados por la prensa. “Cerrar todo por un mes” es su primera receta. “Con estos números no hay otra solución. Esta es la dirección que siguen otros países. Es necesario razonar sobre la base de los números y las evidencias científicas, no seguir objetivos utópicos”, destaca el profesor.

Ricciardi declaró que “he apenas recibido avisos de Gran Bretaña e Irlanda que invitan a intensificar las medidas de contención de los movimientos humanos, porque la alta difusión contagiosa de la llamada variante inglesa está poniendo de rodillas a los dos países”.

Una cuarentena prolongada “servirá a bajar la curva pandémica para recomenzar a trazar las huellas de los contagios y a continuar a toda velocidad la campaña de vacunación”.

El asesor del ministro de Salud señaló que “en los próximos meses las vacunaciones tienen que alcanzar un nivel masivo, pero no se como haremos para movilizar a tantos miles de personas en lugares públicos para inocularlos”.

Si la epidemia alcanza nuevos niveles el sistema hospitalario italiano será embestido en pleno, con las terapias intensivas y los lechos para enfermos de Covid-19 repletos. A menos, según Ricciardi, “que dejemos de correr detrás del virus y lo anticipemos. Si no cuando adoptaremos demasiado tarde las medidas enérgicas nos encontraremos en una situación mucho peor”.

Restaurantes cerrados en Milán. Foto: EFE

Restaurantes cerrados en Milán. Foto: EFE

Según el asesor ministerial, el problema es “la fragmentación de los centros decisionales”. El gobierno “no reacciona más rápido a las evidencias científicas que provienen del ministerio de Salud y otros ministros, lo que se traduce en retardos en las decisiones que exigen celeridad”.

“Gran Bretaña decretó una cuarentena nacional de tres meses. Alemania y Francia prolongaron las suyas otro mes más. Para nosotros, que hemos perdido la capacidad de trazar los casos, la única estrategia es bloquear al virus con una cuarentena prolongada”.

En la primera fase de la pandemia, el gobierno implantó un “cierre todo” de 72 días entre marzo y los primeros días de mayo que dió un resultado inmediato de reducción de la pandemia, que casi aplanó la curva pandémica de contagiados y muertos al llegar el verano.

Entonces volvieron las malas costumbres: las movidas en las ciudades, los veraneos de “libres todos” en playas y montañas, los viajes a países vecinos donde todo estaba permitido. En setiembre el resultado fue el estallido de una segunda oleada que, en la mitad del tiempo de la primera fase, ha más que duplicado el reguero de decesos.

Otro personaje importante, el profesor Massimo Galli, director de Ciencias Biomédicas del hospital Sacco de Milan, especializado en enfermedades infecciosas, dijo que le impresiona la litigiosidad de los políticos “que deberían ser la función responsable del país”. El infectólogo sostiene que la política pierde tiempo en sus “negocitos” en una situación “en la que la orquesta sigue tocando mientras el Titanic se hunde”.

También el Instituto Superior de Sanidad publicó un sesudo estudio de la situación y concluyó que es imprescindible una cuarentena total inmediata para afrontar el avance trágico de la pandemia.

Roma, corresponsal

ap