Bolivia: la ex presidenta estaba escondida en el baúl de un sommier y ya circula su foto tras las rejas

La ex presidenta interina de Bolivia Jeanine Áñez (53) quedó detenida en las últimas horas, acusada de promover un golpe de Estado contra el ex presidente Evo Morales. Las fuerzas de seguridad la encontraron escondida en el baúl de un sommier y ya circularon sus primeras imágenes tras las rejas. 

“Esto es un atropello, como ex mandataria tengo derecho a un juicio de responsabilidades. No hubo golpe de Estado sino una sucesión constitucional. Yo asumí la presidencia por las renuncias que hubo”, declaró Áñez a la prensa.

Tras la orden de detención de la Fiscalía de Bolivia, las fuerzas de seguridad iniciaron el operativo para dar con Áñez y con cinco de sus ex ministros. Según reportaron los medios locales, a la ex mandataria la encontraron escondida dentro del cajón de una cama sommier, en una casa de Trinidad, capital del departamento amazónico del Beni.

La ex presidenta interina de Bolivia, tras las rejas. (AFP)

La ex presidenta interina de Bolivia, tras las rejas. (AFP)

Más tarde, Áñez hizo uso de su derecho de no declarar ante la Fiscalía y permanecerá en unas celdas que tiene la Fuerza Anticrimen en La Paz, a la espera que se defina su situación judicial.

En las últimas horas, comenzaron a difundirse sus primeras imágenes tras las rejas de una precaria celda para mujeres. 

La ex presidenta denunció en las redes sociales “un acto de abuso y persecución política”. El gobierno “me acusa de haber participado en un golpe de Estado que nunca ocurrió”, añadió Áñez en su cuenta de Twitter.

En su primera reacción pública, también a través de Twitter, el expresidente Evo Morales pidió que se “investigue y sancione a los autores y cómplices” de lo que denunció como un “golpe de Estado” en su contra pero sin mencionar a su sucesora interina Áñez.

En La Paz la exsenadora, de 53 años, fue llevada a un cuartel de la Policía y luego trasladada a las dependencias de la Fiscalía, donde le tomarán sus declaraciones.

“Es un atropello absoluto, porque nos están acusando de ser cómplices de un supuesto golpe, es algo que no tiene ni pies de cabeza y es un amedrentamiento absolutamente político”, señaló Áñez.

La Fiscalía de Bolivia emitió el viernes una orden de detención contra la ex presidenta y cinco de sus ministros, denunciados por los delitos de sedición, terrorismo y conspiración.

Dos de ellos, Álvaro Coímbra, extitular de Justicia, y Rodrigo Guzmán, de Energía, fueron también detenidos en Trinidad y trasladados a La Paz.

El pedido a la OEA y la ONU

Desde la cuenta de la ex presidenta interina de Bolivia difundieron el pedido para que la Organización de Estados Americanos (OEA) y al embajador de la Unión Europea que envíen observadores ante lo que ella definió como “plan del gobierno del MAS para instalar una dictadura en Bolivia“.

Las notas destinadas al titular de la OEA, Luis Almagro, y al embajador de la Unión Europea en Bolivia, Michael Doczy, apuntan que el Gobierno del MAS utiliza “las instituciones judiciales para perseguir y encarcelar políticamente a ex funcionarios de mi gobierno constitucional de transición bajo un supuesto ‘golpe de Estado'”.

LM